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¿Solo la Biblia? Un diálogo entre amigos

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Por: J. A. Tellessan . Un día, estaba reunido con mis amigos, compartiendo. Hablábamos de todo un poco y, en un momento de la conversación, como nunca puede faltar, salió a flote el tema religioso. —Muchachos, ¿qué van a hacer en semana santa? —preguntó Miguel. Félix se puso de pie, aplaudió alegremente y dijo sonriendo: —Yo me voy de viaje. Ustedes saben, estas son las mejores fechas para ir a la playa a disfrutar. Yo a mi vez dije: —Yo voy a la Iglesia, estas fechas son propicias para encontrarnos con Dios y reflexionar sobre el amor tan grande que Él nos tiene, que incluso fue capaz de entregar su vida por nosotros. Miguel y Félix me miraron con expresión de asombro y se quedaron reflexionando. Martín, por el contrario, replicó: —Eso podemos hacerlo en cualquier fecha del año. Yo no entiendo por qué los católicos tienen que celebrar semana santa, como si los días pudieran ser santos. El único santo es Dios. —Martín —dijo Miguel—, la semana santa se llama así porque en ella se conmem...

Entendiendo la sucesión apostólica

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  Por: J. A. Tellessan. En mi publicación anterior, di los fundamentos bíblicos e históricos de la sucesión apostólica. Puedes leerla aquí. En esta publicación, daré una analogía sencilla para ilustrar mejor esta doctrina fundamental del cristianismo. La Iglesia es como un reino cuyo fundador y soberano supremo es Cristo. Él, como el monarca, designó a sus apóstoles como los príncipes originales, los primeros en la línea de sucesión al trono espiritual. Estos príncipes, a su vez, eligieron a sus sucesores, los obispos, quienes heredaron no solo su posición sino también la autoridad y las enseñanzas directas del rey. Con cada generación, los obispos han pasado esta herencia sagrada, asegurando que la nobleza de la Iglesia permanezca pura y sin interrupción. En esta familia real, la sucesión apostólica es el sello de autenticidad que confirma la nobleza espiritual. Aquellos que se separaron de esta línea sucesoria, aunque alguna vez fueron parte de la familia real, se convirtieron en...

La Sucesión Apostólica: Una verdad bíblica e histórica

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 Por: J. A. Tellessan.  La doctrina de la sucesión apostólica es una de las enseñanzas fundamentales de la Iglesia Católica, que afirma que los obispos son los legítimos sucesores de los apóstoles, que recibieron de Cristo la misión de predicar el evangelio, administrar los sacramentos y gobernar la Iglesia con autoridad. Esta doctrina tiene un sólido fundamento bíblico e histórico, que voy a exponer brevemente. En primer lugar, la Biblia muestra que Cristo eligió a doce apóstoles, a los que dio una autoridad especial sobre los demás discípulos. Los apóstoles fueron testigos de la vida, muerte y resurrección de Cristo, y recibieron el mandato de hacer discípulos a todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles a guardar todo lo que él les había mandado (Cf. Mt 28,18-20). Los apóstoles también recibieron el poder de perdonar los pecados (Cf. Jn 20,21-23), de atar y desatar en el cielo y en la tierra (Cf. Mt 16,19; 18,18), de confirmar a los creyentes con el Espíritu...

Los padres de la Iglesia y su importancia

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Por: J. A. Tellessan. Los protestantes afirman que solo la Biblia es el fundamento de la verdad, que nada fuera de la Biblia es autoritativo, pero esta es una afirmación contraria a la fe de la Iglesia primitiva y si lees la publicación completa entenderás por qué. Para empezar, la Biblia no existió sino hasta el siglo IV. Antes de eso solo existía el Antiguo Testamento y muchos libros dispersos por aquí y por allá cuya canonicidad no estaba asegurada. Entonces, si la Biblia como colección de 73 libros inspirados, Palabra de Dios, comenzó a existir en el siglo IV, ¿cómo hicieron los primeros cristianos? ¿Cuál era el fundamento de la verdad si no existía la Biblia? La respuesta la hallamos en los apóstoles. Jesús les dijo a los apóstoles: "El que los escucha a ustedes a mí me escucha" (Lucas 10,16), así que el fundamento de la verdad eran los apóstoles. Todo lo que salía de la boca de los apóstoles era como pronunciado por Jesús mismo. De allí que los apóstoles sean tan import...

¿Por qué bautizar a los bebés? La respuesta bíblica y patrística

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  Por: J. A. Tellessan. El Bautismo es el Sacramento de iniciación cristiana. Mediante el bautismo, nos hacemos miembros del cuerpo de Cristo, la Iglesia, se recibe el Espíritu Santo infundiéndonos su Gracia y se nos perdonan todos los pecados (en el caso de los bebés, el pecado original, con el que todos nacemos). El bautismo, que es de carácter indeleble, nos hace Hijos legítimos de Dios, marcados con el sello de su Espíritu para siempre. Los protestantes, por lo general, rechazan el bautismo de infantes argumentando torpemente que en la Biblia esta práctica supuestamente no está documentada, y que el bautismo solo es para el perdón de los pecados, obviando todas las demás gracias inherentes al bautismo. Los que así piensan, pasan por alto que el bautismo es la sustitución de la circuncisión, mediante la cual se pasaba a ser parte del Pueblo de Dios en la Antigua Alianza, y que era recibida siendo un bebé. «En Cristo recibieron una circuncisión no humana, no quirúrgica, que los d...

Jesús y su Iglesia: ¿Una sola realidad?

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  Por: J. A. Tellessan. Muchas veces he escuchado la oración «Creo en Jesucristo pero no en la Iglesia» (o afirmaciones que implícitamente expresan esto) y no puedo más que sentir alipori ante esta afirmación cargada de ignorancia. ¿Es acaso posible separar a Cristo de su Iglesia? Hoy en día, con tantas «iglesias» cristianas que existen, es incluso lógico separar a Cristo de la Iglesia, puesto que si las más de 70.000 confesiones cristianas existentes no se ponen de acuerdo en sus creencias, es porque hay separación entre Cristo y las iglesias. Sin embargo, esto choca frontalmente con lo expresado en la Biblia. No está de más recordar que Cristo fundó solo una Iglesia. «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia , y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos» (Mateo 16,18-19). Jesús mismo d...

¿Es cierto que la Iglesia de Cristo se corrompió en su doctrina con el tiempo?

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Por: J. A. Tellessan. Son muchos los grupos que afirman que la Iglesia de Cristo, la original —es decir, la Iglesia Católica—, con el tiempo, después de haber muerto el último apóstol, se corrompió en su doctrina.  Muchos afirman que la Iglesia Católica se «paganizó», y que por eso los católicos creemos en la Santísima Trinidad, el purgatorio, los papas, la virgen María y otras doctrinas. Sin embargo, quiero hacer reflexionar a los hermanos protestantes sobre un punto inflexible de nuestra fe. Todos los cristianos partimos del dogma de que Jesús es Dios encarnado. Es la segunda persona de la Santísima Trinidad. Es Dios hecho hombre para salvar a todos los hombres. Todos los que nos llamamos cristianos aceptamos esto con fe viva, porque Jesucristo es nuestro Señor y Salvador. Solo quien cree esta verdad absoluta puede realmente llamarse «cristiano». Ahora bien, si Jesús es Dios, entonces todo lo que dice Jesús es «Palabra de Dios». Por lo tanto, no puede mentir, porque él mismo dijo...